Los incendios forestales fuera de control en el norte mexicano amenazan al menos a nueve poblaciones del estado de Coahuila, que están en alertas preventivas, según informó la Protección Civil local.
Ráfagas de viento entre 60 y 70 kilómetros por hora, avivaron el fuego en uno de los cuatro focos más activos, y lo extienden de forma alarmante hacia la zona poblada de los municipios de Acuña y Múzquiz, acercándose a la frontera, hacia el Big Bend National Park, ubicado en Texas.
De acuerdo con un comunicado del gobierno de Coahuila, la velocidad de los vientos provocó el avance de los siniestros hacia el este del Pico Davis, por lo que el llamado es para los habitantes de los ranchos y las pequeñas concentraciones poblacionales.
El periódico mexicano Excelsior publica hoy declaraciones del secretario de Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada, quien explicó que se espera por el permiso de Estados Unidos para usar el agua de la presa "La Amistad" para sofocar el siniestro.
Además, es necesario obtener autorización de uso del espacio aéreo de ese país en la operación de aviones de gran porte, que se incorporarán a las labores de extinción, procedentes de empresas norteamericanas contratadas por el gobierno mexicano y del estado canadiense de Quebec.
Con ansiedad se espera la llegada este martes o miércoles de una flota aérea integrada por un Boeing 747 Supertanque, con capacidad para 94 mil 850 litros de agua, cuatro avionetas tipo Air Tractor y seis helicópteros, entre ellos un Boeing CH-47 de doble hélice, que carga 10 mil litros de líquido.
Entretanto, la lucha por el control del fuego suma ya 27 días consecutivos, y en la misma han participado seis helicópteros, dos aviones de fumigación y casi mil brigadistas.